Opinión

Un cachetazo para sacar conclusiones

La selección de Francia le propinó a la de Paraguay un durísimo 5 a 0 y las reacciones apocalípticas no tardaron en salir.
03/06/17 - 20:45
  • La Albirroja cayó goleada ante Francia. Foto: Getty.
    La Albirroja cayó goleada ante Francia. Foto: Getty.

Una de las expresiones más repetidas fue: “!Qué lejos estamos!”, dicha con un tono despectivo como si la selección de fútbol fuese la vergüenza más grande que tiene este país en el que las escuelas se caen a pedazos, literalmente, y a la hora de ayudar a compatriotas en zonas inundadas no hay helicópteros porque “están en mantenimiento”.

Utilizan esa expresión, amigo lector, con una soberbia que uno no entiende en qué se basa pero, bueno, cada uno con su manera de pensar que uno respeta cuando es de buena fe pero que no compartimos cuando, como lo señalamos, va envuelta en ese tono.

Sin que esto sirva como “mal de muchos, consuelo de tontos” acabamos de ver una final de Champions con un categórico 4 a 1 con dos equipos que hicieron los 3 cambios reglamentarios en partidos oficiales y no los lamentables 6 que se hacen en amistosos y esto que señalamos tiene que ver con entrar a analizar directamente el partido ante Francia. “¡Qué lejos está Juventus del Real Madrid!”, podríamos decir y estaríamos hablando de dos equipos que, por méritos propios, habían llegado a la máxima instancia europea.

Duele, claro que sí. Siempre duele perder y más aún cuando el resultado, ese que figura en los diarios, las páginas digitales, que sube y perdura en la estadística es tan amplio y la pregunta es si al estar ante un resultado como este es posible sacar conclusiones. Y creemos que sí y al menos eso intentaremos aclarando que para este análisis tomaremos al partido hasta el 2 a 0. A partir de los cambios respectivos de cada selección el partido se desdibujó porque los reemplazos franceses ni se notaron mientras que los de la selección paraguaya destartalaron por completo al equipo y ya hablaremos de ello.

Por empezar, nos permitimos señalar algo que no creíamos que íbamos llegar a decir y es que vimos a una selección paraguaya ¡¡¡mejor con la pelota que sin ella!!! Durante toda nuestra vida profesional hemos luchado contra una manera de jugar de la selección que se basaba en el lema: “No jugar ni dejar jugar”. Lo nuestro siempre ha sido estorbar al rival, complicarle la vida, enredar; siempre supimos qué hacer cuando el rival tenía la pelota y se nos venía la noche cuando la teníamos nosotros. Y nunca fue por no tener buenos jugadores, los hemos tenido a lo largo de la historia y la memoria de este columnista llega, por ejemplo, a tipos como Arsenio Valdez, Benicio Ferreira, Saturnino Arrúa, Carlos Diarte, por citar apenas a unos de una larguísima lista de mediocampistas y delanteros de gran nivel. El problema nuestro siempre fue mental, anímico, nos creímos toda la vida inferiores a brasileños, argentinos e incluso uruguayos y así nos ha ido. Un día nos metieron en la cabeza eso de la garra guaraní, la entrega, la lucha, el sacrificio y así dejamos de lado el talento, el buen juego, la calidad técnica.

Fuimos a cuatro mundiales seguidos en los últimos tiempos pero eso no se tradujo en un avance en la manera de jugar. Martino tuvo la última gran oportunidad de hacer algo al respecto y no lo hizo no sabemos si porque no quiso, porque no supo a simplemente porque decidió hacer su propio currículum yendo a un mundial y no le interesó hacer jugar bien a una selección que pudo haber llegado más lejos con un técnico más ambicioso no en lo suyo particular sino en lo colectivo.

Ante Francia, Paraguay comenzó ejerciendo una presión alta, bien sobre la salida de los azules y eso se hizo bien pero al sobrepasar esa primera línea la pelota ya la cosa cambiaba. La velocidad que imprimía el equipo francés era arrasadora ante un equipo que desde su mediocampo para atrás estaba muy mal parado con dos líneas, la de volantes y defensores que dejaban muchísimo espacio entre ellas y que, además, y he aquí una de las grandes lecciones, debía soportar las subidas de los volantes y laterales, especialmente Mendy que se pegó un festín por el lado de Patiño.

Los tres primeros goles fueron de Giroud un centro delantero a lo Tacuara, a lo Fred o a lo Palermo, un tipo que está en el área con hambre de gol esperando que le lleguen pelotas para empujarlas a la red.

Para jugar así hace falta que el equipo alimente, arrope a ese delantero y Francia lo hace abriendo la cancha permanentemente. En el primero, en el segundo y en el tercero Giroud hizo  exactamente eso: empujar la pelota a la red aprovechando el trabajo de sus compañeros. De eso se trata un equipo. A Santander jamás le llegó una pelota como para intentar algo parecido a su colega francés.

Cuando tuvimos la pelota, y ya dijimos que la tratamos bien, nos faltaron los movimientos ofensivos que pudieran generar alguna situación más allá de aquella en la que Edgar Benítez aguantó muy bien, le sirvió el gol  a Iturbe y este erró desde una posición ideal, pudo haber sido el 1 a 1 y fue la única jugada clara de gol que generó la albirroja.

No rompemos líneas, nuestros laterales no avanzan, no abren la cancha y nuestros volantes tampoco, jamás metieron un pique hacia adelante.

Aguilar y Ayala no tienen ni idea de cómo era el pasto en el área de Francia y lo que es más triste, Romero e Iturbe (salvo la jugada mencionada) tampoco.

Fue bueno lo de Santander aguantando, pivoteando y distribuyendo juego y fue bueno lo de Romero pidiendo la pelota y tratando de adaptarse a los permanentes cambios tácticos a los que es tan afecto Francisco Arce quien si bien tiene todo el derecho de hacer los cambios que le parezcan necesarios creemos que exagera en eso que parece una necesidad de demostrar que sus jugadores se pueden adaptar a distintas posiciones y esquemas, como si quisiera demostrarle al mundo que maneja la ingeniería futbolera que, en verdad, es mucho más sencilla de lo que los propios técnicos quieren hacer creer.

Por ejemplo, al entrar Samudio no lo hizo en lugar de Alonso sino que salió Patiño con lo cual Alonso, que era lateral izquierdo pasó a ser central y Valdez, que era central pasó a ser lateral derecho. ¿Para qué? En el medio, Romero jugó por izquierda, por el medio, por derecha, más atrás, más adelante, ¿se gana algo con esto o se confunde a los jugadores?

Más allá de todos estos hechos puntuales, de verdad queremos apostar a lo que se intentó y quedó claro que a la hora de manejar la pelota sabemos y podemos hacerlo. Hay que agregarle profundidad, hay que hacer subir a los laterales, hay que romper líneas y hay que jugar a otra velocidad cuando se tiene la pelota.

Finalmente, algo en lo que queremos hacer hincapié es en el desgano con que entraron a la cancha jugadores como Iván Ramírez y Sergio Díaz, dos mitaí de 20 años que jugaron como si tuvieran cuarenta y estuvieran en el final de carrera y no en el comienzo. Así no se juega en la selección y lo de Díaz es reincidente. No tiene por qué creerse figura, no tiene por qué jugar como si fuese un crack porque no lo es, al menos todavía.

Puede serlo pero no con esa indolencia, no con esa manera de ser dentro de la cancha y decimos que es reincidente porque no fue crack en la sub 17, no lo fue en la sub 20 y menos lo es en la mayor. Ni él ni Iván demostraron tener ganas de jugar en la selección. A lo mejor fue apenas una impresión nuestra, ojalá, los dos saben jugar pero a la albirroja hay que sentirla y en eso quedaron en deuda lo mismo que, para nosotros, sigue en deuda el Iturbe al que sigue apostando “Chiqui” y cuyo aporte es escasísimo. Se viene una recta final durísima en las eliminatorias: es más, contra Chile nos jugamos la vida, futbolísticamente hablando y ese no será partido para tipos tibios.

Ya quedó dicho, amigo lector, que para fines de análisis nos quedamos con el partido que fue hasta el 2 a 0. A partir de los cambios ya nada tuvo sentido y allí se gestó esta goleada que es, lamentablemente, la que quedará en la historia. Ojalá haya sido un cachetazo para sacar conclusiones.

Deja tu comentario

LEA TAMBIÉN

02/06/17 13:10

Nunca pudimos

02/06/17 10:15

Nos ponemos la Albirroja

02/06/17 7:43

Examen de esos exigentes

09/05/17 15:14

Horas definidas

03/07/17 16:41

El balance local

02/07/17 14:54

Crist – 100

01/07/17 22:35

Perdimos pero…

01/07/17 8:15

Para probar variantes