Opinión

Efecto Olimpia

Efecto Olimpia

15/11/16 - 11:44
  • Baloncesto paraguayo.
    Olimpia en el Clausura. Un antes, un después: Un título. FOTO: OFICIAL OLIMPIA
Por Horacio Galiano
hgaliano@tigosports.com.py

La Franja se quedó con el torneo Clausura de baloncesto masculino de Primera División.

Se impuso 2-0 ante Libertad en una serie final favorable de inicio a fin con los scores consumados de  84 a 77 y 81 a 72.

Éxito merecido para un plantel que se gestó por el camino, una vez que ya se inició el segundo torneo del año.

Pero justamente por eso, mayor mérito tiene el logro obtenido. Por diversas razones. Por ir conociéndose sobre el parquet, a cada entrenamiento, a cada partido, buscando una complementación que no fue ideal _contados equipos en el mundo la consiguen_, pero alcanzó de sobra para liquidar el expediente y festejar luego de 22 largos y tediosos años.

Ante El Guma jugó 6 veces, venció en 5 ocasiones. En toda la competencia, El Decano tuvo un solo traspié, ante ese rival el viernes 12 de agosto. Olimpia fue a Luque y ganó, fue a Encarnación y ganó. Fue a Villa Morra y ganó. Fue a Libertad y ganó.

Alcides Fernández más toda la juventud de la plantilla decana, con la que se venía encarando no solamente el Apertura pasado sino que la Copa Estadio Comuneros 2015, con cetro incluido, se vieron eclipsados con una constelación de estrellas que, en nuestro medio, representan un lujo en cualquier institución.

Se apoderaron de la escena:

Édison Ortiz (perdió la final en Luqueño)

Gustavo Paniagua (de ArcaBásquet en el Apertura)

Guillermo Araújo (no renovó en Libertad de Sunchales, Argentina)

Adolfo López (Félix Pérez, Apertura, sin club en ese momento)

Juan Pablo Feliú (el más campeón de todos venía de conseguir un título nacional en formativas con Encarnación, sin club de Primera en esos mediados de agosto)

Luis Ljubetic (de ArcaBásquet en la primera rueda, Clausura)

Alejandro Peralta (en San José, primera rueda del Clausura)

Donovan Marshall (refuerzo extranjero, proveniente del TNA argentino)

Ramón Sánchez (jugó la final del Apertura para Luqueño, sin club en ese momento)

Rodrigo Franco (sin club)

Y de esta forma detallada, por orden, se armó el nuevo Olimpia. Para dar pelea al que se le pusiera en el camino.

Objetivo cumplido conforme fueron pasando las etapas. El orientador Ángel Vega quedó como asistente de Feliú y los mita’i Kuera, si bien algunos continuaron en el plantel,  preparados para competir en cualquier instante, fueron viendo cómo sus chances y minutos se achicaban cada vez más.

Mutó Olimpia. Y hasta comunicativamente hablando. El  @OlimpiaPyBasket dejó de tener actividad en la primera quincena de agosto y @OlimpiaKings fue centro de atención y seguimiento. Gran labor.

Evolución, intervenciones a la altura de las exigencias, nivel en todo sentido de la expresión… hasta que cha cha chan… cha cha chan… bajo la siempre excusa barata de mejor organización, a lo último aparecieron argelerías provenientes del fútbol y disposiciones internas poco felices de gente que no transpira básquet. Por ejemplo: En la previa a la gran final nombrar dos personas para brindar declaraciones. El decirnos con quién sí hablar y con quiénes no (10 tipos restantes) fue una contraposición a todo lo bueno que se realizó.

A todo lo expuesto le sumamos que en octubre el estadio franjeado exhibió un rostro lavado y renovado abajo, con un parquet excelente, después tableros nuevos y teniendo todavía la materia pendiente del techo, que con climas así permite que llueva más adentro que afuera, siendo que lo primero que se humedece, levanta y estropea es la estupenda obra hecha a nivel de cancha.

Resurigó Olimpia y allí está. Celebrando un rato el campeonato Clausura y ya nomás con la mirada puesta en el jueves 17, juego 1 al mejor de 3, ante Libertad (Apertura) para ver cuál es el más campeón de todo el 2016. 

Poco tiempo para un grupo humano que, con todos sus vigentes integrantes, no llegó ni a tres meses de trabajo, pero que se dio el gusto de mostrar a propios y extraños el fruto de ese sacrificio.

El hambre de reverdecer antiguos lauros empezó a dar las primeras sonrisas, las primeras y muchas lágrimas que se dejaron escapar en la búsqueda seria y sostenida del primer objetivo (cumplido) de los dos trazados: La estrella absoluta número 30.

Salud Olimpia. Por todo. Y de forma especial por ese efecto que generó en el baloncesto.

 

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