Opinión

Con pensamientos pequeños nunca habrá logros grandes

12/04/17 - 12:52
  • Selección Paraguaya.
    Jugamos mal, perdimos mal en casa de Brasil.
Por Robert Singer
rsinger@tigosports.com.py

La manera en que Nacional jugó ante el millonario y poderoso Cruzeiro es la manera en que nos gustaría ver jugar siempre a un equipo paraguayo cuando se enfrentan a rivales que en los papeles aparecen como amplios favoritos. Dicho de otra forma, si la selección paraguaya hubiese perdido contra Brasil jugando de esa manera, no hubiésemos quedado contentos porque nunca lo estamos cuando pierde la selección pero sí hubiésemos destacado lo mismo que destacamos de la presentación de Nacional.

La Academia fue un equipo con personalidad propia y ni siquiera el hecho de haberse puesto en ventaja al minuto de juego hizo que retrocediera sus líneas.Nacional jugó realmente de igual a igual ante un muy buen equipo que, si fuera por aquellos que analizan presupuestos, debió golearlo. El empate le hubiera quedado bien al partido pero la derrota final no empaña la actuación tricolor.

De eso, de lo que mostró Nacional ante Cruzeiro, se trata mucho de lo que se pueda llegar a alcanzar no solamente en este juego sino en la vida, amigo lector. Sin ninguna duda, lo primero es soñar y lo segundo es luchar por alcanzar ese sueño. Y cuando hablamos de soñar no lo hacemos desde un lugar casi utópico sino de pensar en grande, con los pies bien firmes en tierra.

Y es en este punto en el que encontramos motivos de preocupación con respecto a la manera de pensar de dos personas muy importantes en el ámbito de la selección nacional; su director técnico, Francisco Arce y uno de los que, a nuestro juicio, debería ser uno de los máximos referentes futbolísticos, Rodrigo Rojas.

En dialogo con la Rock/Gol ambos nos dejaron respuestas que nos llamaron la atención y no de manera positiva. "Chiqui" dijo en un momento que a él también le preocupaba que la selección no pudiera mantener un buen nivel de juego y otra vez salió el tema recurrente de la falta de tiempo para trabajar algo que entendemos perfectamente pero que al mismo tiempo creemos que no es tan así. No se necesitan años para formar un equipo y menos cuando se trata de jugadores de élite como lo son, o deberían serlo, los de una selección nacional.

En la elección de los jugadores muchas veces se detecta la intención de un entrenador y si se prefiere a Bruno Valdez en lugar de Moreira está claro que el técnico quiere alguien que "supuestamente", le va a garantizar mayor firmeza a la hora de marcar. Bruno le metió una patada a Neymar a los cinco minutos"para ablandarlo" pero el que quedó ablandado fue el lateral que no lo vio en todo el partido. Para el segundo gol Bruno prácticamente se esquivó por miedo a tocarlo de  nuevo y lo mismo pasó con Rodrigo con lo que el brasileño recorrió decenas de metros con la pelota para aprovechar la tercera mala marcación individual que fue la de Paulo que en lugar de salir con todo a cortar la jugada fue retrocediendo permitiendo que Neymar llegara hasta las barbas de Antony para definir. El involuntario desvío en Riveros completó un combo que hizo que lo que había comenzado mal terminara peor.

Ojo, amigo lector, que a veces se pone a jugadores con ciertas características que invita a creer en un estilo de juego pero si lo que se requiere de ellos a la hora de la verdad es lo opuesto a lo que deberían aportar entonces se tiene a jugadores como los Romero, Cecilio, Hernán, Derlis, Almirón que, en lugar de hacer valer su talento, se pasan corriendo detrás de los adversarios y la pelota.

Marcamos esto simplemente para citar algunos puntos futbolísticos pero lo que en realidad nos preocupó fue escuchar de boca de "Chiqui" que "el partido lo teníamos controlado en el primer tiempo y que ellos llegaron una sola vez e hicieron el gol". Nos parece un error conceptual importante decir que "el partido lo teníamos controlado" cuando en realidad ni vimos la pelota en el primer tiempo. Que un equipo no llegue al gol (y Brasil sí lo hizo) no quiere decir que el otro equipo controle el partido. Confundir aguantar con controlar nos parece un pensamiento muy estrecho que, además, denota la intención que en verdad tuvo el equipo. Que conste que esta manera de pensar también la comparten, a juzgar por sus declaraciones, los jugadores de la selección.

La otra declaración que nos preocupó fue la de Rodrigo Rojas quien, en nuestra opinión, debería ser uno de los principales referentes del fútbol que estamos seguros que la selección puede practicar.

Cuando le consultamos acerca de la diferencia entre su rendimiento y, sobre todo, entre su manera de jugar en Cerro Porteño y en la selección le hicimos notar a Rodrigo su primer partido posterior a Brasil en que Cerro enfrentó a Capiatá y el volante, líder y capitán azulgrana volvió a tragarse la cancha. "Bueno, no es lo mismo jugar contra Capiatá que contra Brasil" respondió Rodrigo.

Está claro que no es lo mismo pero, por un lado, el mismo Rodrigo, jugando por Cerro Porteño a nivel internacional ha tenido el mismo alto rendimiento ante equipos del continente y, por otra parte, Capiatá no juega las eliminatorias, vale decir, al nivel de eliminatorias los enfrentamientos son contra muy buenas selecciónes y hay que estar a la altura de las circunstancias.

Nosotros somos de los pocos, muy pocos, que hemos apostado a esta selección, es más, lo hicimos desde la época en que la albirroja era dirigida por Ramón Díaz, y lo hicimos y seguimos haciendo porque creemos, en primer lugar en los jugadores que tenemos. No juegan en el Manchester United ni City, ni en el Bayern Munich, ni en el Barcelona, Juventus o Real Madrid, salvo Gómez, que no marca ninguna diferencia pero al menos está en el Milan.

No tenemos jugadores en esos clubes pero sí tenemos jugadores de un muy buen nivel técnico con los que, teniendo de verdad esa intención, se podría y se debería jugar bien corriendo y luchando pero, sobre todo, jugando. Con los Romero, Derlis, Almirón, Cecilio y, claro, el propio Rodrigo, el nivel futbolístico de esta selección debería ser mucho más alto. No nos convence para nada esa manera de pensar que pretende dar a entender que jugadores como Rodrigo son como suele decirse jugadores "piyama", o sea, de entre casa. Estamos seguros que no es así, ni en el caso de Rodrigo ni en el de los demás.

De verdad creemos que nosotros podemos tener una gran selección y que nuestros jugadores pueden y deberían jugar muy bien no ante Capiatá, Olimpia, Cerro, Libertad u otro equipo a nivel local sino ante las demás selecciones. Es más, a la mismísima Argentina le hemos ganado allá jugando un excelente primer tiempo. El segundo tiempo fue una recaída, fue más del Paraguay de siempre, luchando, defendiendo pero esa primera etapa marca el que creemos que debiera ser el camino a seguir.

Creemos en el trabajo de "Chiqui" y creemos en la calidad de nuestros jugadores, amigo lector, pero en esta recta final no podemos permitirnos el aichinyaranga, ni el ya oiporäma ni nada por el estilo. Hay que ponerse las pilas y salir con todo porque con pensamientos pequeños nunca habrá logros grandes.

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