Opinión

Cuando nos animemos a ganar, vamos a ser cosa seria

Nosotros creemos que el profe Berizzo va a armar una selección realmente competitiva, protagonista, con libreto propio, que no dependa de lo que el rival proponga y basamos este convencimiento en la calidad del material humano que hay en esta lista (1/6).
28/06/19 - 08:50
  • Miguel Almirón lanza un pase ante la marca de Arthur. Foto: @Albirroja.
Por Robert Singer
rsinger@tigosports.com.py

Dicho de otra forma, amigo lector, el problema no está en las piernas sino en la cabeza (6/6).

Cada uno tiene su propia manera de ver el fútbol. Y sabemos que mucha gente estaba preocupada porque sostenía que Richard Ortiz era el único “volante tapón” que tenía esta selección. Hoy, con la lesión de Richard, para esta gente dicha preocupación aumentó, pero, de verdad y señalando que lamentando la lesión de Richard, no nos anotamos entre los que piensan así. Se puede marcar colectivamente, ocupando bien los espacios y no nos dejamos engañar por el nivel de Guatemala, simplemente vemos que este es un equipo diseñado para jugar así y, por gusto futbolero, compramos esta propuesta de Berizzo que, sin ninguna duda, apuesta a que más allá del rival Paraguay juegue bien. ¿Es arriesgado?, sí, sobre todo porque es una manera de romper con una manera de jugar a la que la selección se ha acostumbrado pero el técnico sabe a qué quiere jugar y ha elegido a los que cree que son los más aptos para llevar a cabo su idea. Más allá de nombres propios, por propuesta, por idea futbolística, muy cerca del equipo que nos gustaría ver (9/6).

Este no es un empate cualquiera. Este fue un partido dirigido por un técnico con huevos para buscar una nueva manera de jugar y fue un partido jugado por tipos que sí han entendido lo que significa vestir esa querida albirroja y que miraron de frente a rivales que en los papeles parecían superiores por los clubes en que juegan. Nadie “arrugó”, nadie bajó la cabeza. Fue un equipo serio y -lo citamos porque para nosotros no es un tema menor- fue un equipo limpio, en todo sentido (20/06).

El inicio de esta columna es distinta, amigo lector. Apenas terminado el magnífico partido de la albirroja ante Brasil hemos querido recordar uno que otro párrafo de las últimas columnas, todas referidas a la era Berizzo en la selección, para ver cómo hemos acompañado esta nueva etapa de la albirroja.

Y, lo concreto, la idea de fondo, es que nos parece que esta senda por la que Berizzo pretende hacer transitar a la selección es la senda correcta. Y como, desde luego, hay opiniones mucho más fuertes e importantes que la nuestra nos permitimos señalar las declaraciones de Miguel Almirón quien señaló en conferencia de prensa “Hace mucho que no teníamos un esquema de juego, un técnico que vino a darnos un camino y eso es muy importante”, asintió.

Vaya vueltas que tiene el fútbol porque fíjese lo que nos hubiésemos perdido si no empataban Ecuador y Japón. Hoy, la selección hubiese estado de vuelta eliminada con pena y sin gloria, el ambiente hubiese sido de lo peor, con un enorme piré vaí (mal humor) general y, -¡qué duda cabe!- la cabeza de Berizzo estaría siendo pedida por mucha gente de distintos ámbitos. La posibilidad de haber enfrentado a Brasil nos devolvió e incluso aumentó la imagen que nos había dejado el empate ante Argentina borrando, felizmente, esa deplorable actuación contra Colombia.

Hoy, poniéndole una gota de humor nos parece que la APF debería pedir a la Conmebol y la FIFA que todos los rivales que enfrenten a la albirroja usen la camiseta de Argentina y Brasil. Es casi cuestión de tomarlo en chiste porque resulta casi increíble ver cómo un mismo equipo, más allá de nombres propios, pueda tener dos caras o, más que eso, dos personalidades como la historia del Dr. Jekyll y Mr. Hyde.

Y aquí vale aquello que está citado en uno de los párrafos extraídos de columnas anteriores porque seguimos sosteniendo que nuestro problema no está en las piernas sino en la cabeza. No puede haber otra explicación aunque sí puede haber una explicación o varias.

Si uno pudiera lanzar opiniones sueltas al respecto podríamos decir que si es cierto aquello que mucha gente sostiene y que dice que “Al fútbol se juega como se vive” podríamos decir, con pena pero no estaríamos tan lejos de la realidad, que los paraguayos nos sentimos bien, en nuestra salsa, cuando especulamos, no nos gusta salir de frente. Preferimos que otros tengan la responsabilidad y que nos pongan en el sitio de víctimas de “pobrecitos” los vamos a golear. Allí, ¡Ja!, sacamos todo y las muestras más frescas son estos dos partidos ante Argentina y Brasil.

Por esto es que, desde el primer momento, nos hemos sentido identificados con lo que el profesor Berizzo ha planteado como intención de juego. Y, simplemente como ejemplo, por eso también no estamos entre aquellos que lloran por el famoso “volante tapón” y, curiosamente, fue contra los dos grandes de Sudamérica que quedó demostrado que jugando de manera colectiva es posible plantarse ante los mejores equipos y sin necesidad de meterse atrás con al traste contra el poste y colgados del travesaño.

Lo que sí, también, nos queda claro es que debemos trabajar en la otra faceta del juego, el ataque. Seguimos generando poco juego porque, como estamos tan preocupados por la defensa, gastamos y desgastamos mucho, táctica y físicamente, a aquellos jugadores que deberían generar nuestras jugadas ofensivas. Hoy, Pérez, Almirón, González, Romero y compañía tienen como principal misión marcar a los laterales o a los generadores de juego rivales y, a la hora de atacar, todos están más cerca del Gatito que del arquero rival.

Este, para nosotros, es el tema a trabajar por parte de Berizzo. Este partido ante Brasil nos ha permitido confirmar, también, algo que siempre sostenemos y es que eso de ser local o visitante no tiene importancia cuando se tiene un equipo con buenos jugadores, comprometidos con una manera de jugar y con personalidad para sobreponerse a las distintas situaciones del juego como, por ejemplo, quedarse con un hombre menos ante Brasil.

Estamos más que contentos con esta actuación de la albirroja. Quedó, una vez más, demostrado que sabemos defender, pero, además, tanto contra Argentina como ante Brasil, pudimos y supimos tratar bien a la pelota.

Vamos bien y que no le quede ninguna duda, amigo lector: Cuando nos animemos a ganar vamos a ser cosa seria.

Deja tu comentario

LEA TAMBIÉN

08/07/19 13:14

Uno en el once

06/07/19 17:57

Se va a dar

02/07/19 19:37

Así vio el rendimiento

28/06/19 12:46

En buenas manos

27/06/19 23:53

Contra cualquiera

27/06/19 23:17

Se multiplica

27/06/19 19:51

Entran fuerte

27/06/19 18:50

Si Paraguay gana…