Automovilismo

El fuego de Ayrton Senna no se apaga

Aquel 1 de mayo de 1994, en el Gran Premio de San Marino, Ayrton Senna pasó de ser una leyenda a la inmortalidad. 16 años después, su recuerdo sigue más fuerte que nunca.
01/05/20 - 18:07
  • Ayrton Senna, un nombre que se grabó a fuego y traspasó la Fórmula Uno.
    Ayrton Senna, un nombre que se grabó a fuego y traspasó la Fórmula Uno.

26 años pasaron de aquel triste adiós. Las pistas del circuito de Imola ya nunca más serían lo mismo. El Gran Premio de Fórmula Uno de San Marino de 1994 quedaría marcado de por vida.

Aquella mañana de domingo 1 de mayo, el piloto brasilero Ayrton Senna, por entonces campeón del mundo, dejaría de existir. La vuelta siete de aquel Gran Premio en San Marino sería la última del gran ídolo que ese día escribió su nombre en la inmortalidad del deporte.

La curva llamada Tamburrello encontró a Senna a unos 310 kilómetros por hora. El piloto se estrelló contra el muro. La rueda delantera derecha se desprendió, todo el lateral derecho quedó destruido y un componente del vehículo atravesó el casco de Senna, provocándole lesiones en el cráneo. La muerte fue inmediata.

Increíblemente la carrera siguió, tuvo podio y Michael Schumacher fue el ganador. Después, ya nada sería igual.

Hasta hoy se desconoce el motivo del accidente. Si fue falla del piloto o un desperfecto mecánico. Nunca se pudo comprobar.

A sus 34 años, Senna llegó al récord de 41 victorias (luego, roto por Michael Schumacher), acumuló 80 podios y ganó tres títulos de Fórmula 1 (1988, 1990 y 1991), todos con McLaren.

En Brasil, su recuerdo permanece latente y hoy, a pesar del encierro por la pandemia del Covid-19, mucha gente fue hasta su tumba a recordarlo.

Deja tu comentario

LEA TAMBIÉN